Llegué a Panikkar gracias al profesor y filósofo, Álvaro Márquez-Fernández. Hoy vuelvo al sabio catalán por necesidad, por un deseo de vivir diferente, vivir de otro modo. El pensamiento de Panikkar es una ofrenda a la posibilidad del encuentro con eso que suena dentro de mí y que, por la rapidez con que pasan los días sin pasar, desoigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario